La guerra sucia contra el juez Presencia

Feb 19, 2023 | Notas de prensa

Nota de Prensa

 

 

Desde el poder judicial se ha diseñado una nueva estrategia -ilegal- para proteger a jueces, fiscales, y políticos de la avalancha de denuncias de corrupción que están recibiendo en su contra. Consiste simplemente en calumniar desde los juzgados a los propios denunciantes

El juez Fernando Presencia se ha convertido con ACODAP, la asociación contra la corrupción más importante que existe hoy en día en España, en el blanco de las represalias de jueces y fiscales sospechosos de tener cuentas con grandes cantidades de dinero en paraísos fiscales.

A través del buzón de denuncias de la asociación, y de su página web, se viene alertando de la enorme cantidad de millones que distintos miembros de la cúpula judicial y fiscal podrían haber evadido al fisco desde hace años.

Algunos de esos personajes ya han sido investigados por Hacienda, con resultado positivo. Este es el caso por ejemplo de Margarita Robles.

Hasta dos tribunales de justicia han tenido que reconocer que la actual ministra de defensa se llevó más de seis millones de euros a paraísos fiscales a través de testaferros.

Por esa razón Manuel Marchena, que es el presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo y también sospechoso de haber recibido 10 Millones de euros en paraísos fiscales junto a su familia, ha diseñado una estrategia para protegerse él mismo, y a todos los demás sospechosos, de las denuncias de corrupción.

El plan es muy simple y consiste en calumniar desde los juzgados a los propios denunciantes.

En el caso del juez Presencia esta estrategia ilegal se ha convertido en toda una guerra sucia en su contra.

Marchena hizo público un comunicado en el que aseguraba que ACODAP es una banda que “falsifica” las denuncias.

Ese comunicado le llegó a Lesmes, el entonces presidente del CGPJ y también sospechoso de tener cuentas en paraísos fiscales (17 Millones de euros) que la reenvió a la Audiencia Nacional.

El fiscal jefe de ese organismo, Cristóbal Alonso, presentó entonces querella contra Presencia por un delito de calumnias a las altas instituciones del Estado. Sin embargo no denunció la supuesta “falsificación” de esas denuncias, ni tampoco denunció a ACODAP..

La querella se la asignaron a Gadea, juez de refuerzo del Central de Instrucción nº 6. (Hay que tener en cuenta que tanto Alonso como Gadea fueron también denunciados por tener cuentas en paraísos fiscales).

A partir de este punto es fácil de comprender cómo el procedimiento judicial contra el juez Presencia ha dejado de ser una verdadera y propia instrucción para convertirse solamente en la expresión de una imputación calumniosa.

Todas las resoluciones dictadas en el procedimiento, así como los informes policiales, de la Guardia Civil, y de la fiscalía, parten de la afirmación de que las denuncias registradas en el buzón de ACODAP son falsas.

Sin embargo, curiosamente la falsedad sigue sin ser el objeto de la investigación.

La razón es muy sencilla. En las calumnias es el procesado quien tiene que acreditar la verdad de sus imputaciones. En la falsedad es al Estado al que le corresponde la carga de demostrar el delito.

Y esto precisamente es lo que se quiere evitar en el proceso contra el juez Presencia. Porque se sabe de antemano que las denuncias registradas en el buzón de ACODAP pueden ser ciertas, al presentar bastantes indicios de verosimilitud.

 

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